Hoy me hicieron llegar esta noticia: Fumar se vuelve religión en Amsterdam, con lo que una cafetería intentará evadir las nuevas leyes de prohibición de fumar en bares y restaurantes.
Los “fieles” que acudan a la “nueva iglesia” recibirán una credencial de
identificación y estarán autorizados a encender cigarrillos durante su
estancia en el lugar, mientras que aquellos que no la obtengan, deberán
respetar la prohibición.
Creo que no es una mala idea, tal vez deberíamos de intentarlo en México.











